Estos días me ha explotado una nueva polémica en la cara con las intervenciones (a mi juicio algo incendiarias) del Club de Traductores Literarios de Buenos Aires (véase “que se metan por ahí el punto es”) cuando hice referencia a dos artículos publicados en dicho blog sobre el Rey y sobre el caso YPF-Repsol (y a otros anteriores donde se critica a la Real Academia y a España en general). Me ha recordado el artículo del blog de traductores de Buenos Aires a esta propaganda (con anti-León incluido) de “¡Argentinos, a vencer!”.
Es curioso cómo pasa el tiempo y lo mucho que puede cambiar todo en solo 20 años… Cuando yo fui a Argentina en 1987-1988 (gobernando Alfonsín) no recuerdo en ningún momento ninguna crítica a España ni a los “gallegos” (al revés, la gente estaba encantadísima con nosotros) y, sobre todo, no recuerdo que nadie dijera que la situación económica de Argentina (por entonces horrible) era culpa de España. Alguna persona citó a Estados Unidos, a Isabelita, a los milicos… En general se hablaba poco de política y lo normal era que la gente callara porque no querían opinar.
Eso sí: en general estaba todo el mundo de acuerdo con que los gobiernos sucesivos de Argentina (en general y sin nombrar a nadie en concreto) eran un atajo de mangantes, ladrones, sinvergüenzas, aprovechados, estafadores, etc., etc. En general nadie quería a los políticos ni a los militares.
¿Y quién era Isabelita?
Ya nadie habla de ella pero era la tercera mujer de Perón (las dos primeras murieron de cáncer de cuello de útero – una desgracia que en aquel entonces no conocieran la vacuna contra el HPV).
Isabelita “heredó” el cargo cuando murió su marido y apareció en una famosa intervención televisada (con sollozo incluido) pidiéndole a los argentinos “la entereza necesaria dentro del lógico dolor patrio” para que le ayudaran a “conducir al país a la meta feliz que Perón soñó para todos los argentinos”. Y así fue como la viuda del presidente pasó a presidenta (cosa que nos parece extraño en España – imagínense que la mujer de Rajoy – a quien nadie conoce – heredara el cargo de presidente sin elecciones: es algo inconcebible).
Sin embargo, en Argentina debe de ser algo de lo más normal porque primero tuvieron a Isabelita y ahora tienen a la Kirchner, que también debe de tener como objetivo esa “meta feliz que Perón siempre soñó”… (¿nacionalizando empresas extranjeras?).
Isabelita (según alguna información que he buscado online) no debía de tener un gran nivel educativo (se fue de su casa muy joven) y venía de ser (según Wikipedia) “bailarina exótica en un cabaret” de la Ciudad de Panamá. Se ha insinuado que ejercía otro oficio, críticas que se refutan ardientemente en este blog donde dicen que son falsas todas las acusaciones de “inútil, prostituta, curandera y bruja” y la llaman “mártir de la patria” porque estuvo encarcelada seis años.
Lo que sí tengo claro – rumores aparte – es que con la educación que tenía no estaba preparada para asumir un reto tan enorme como presidir Argentina. Su presidencia fue de las más desastrosas de la historia del país y en el último mes se ausentó “por enfermedad”. Luego la acusaron de malversación de fondos públicos, la mantuvieron en arresto domiciliario bastantes años y finalmente acabó en España (donde todavía vive en una zona de chalets de lujo – en el artículo anteriormente citado dicen que vive en un municipio modesto – Villanueva de la Cañada – pero a mí no me parece nada modesto porque lo mínimo que te puede costar una casa son 500 mil euros y yo no me podría permitir el lujo de vivir allí porque barato no es).
Tras Isabelita vino una época de dictaduras militares feroces… Según mi padre que estudiaba en la época de Videla, les paraban por la calle los policías militares (que eran unos críos de 18 o de 19 años con metralleta) y si no decías o hacías cualquier cosa que te dijeran que hicieras te metían en un camión y vete a saber… Igual hasta desaparecías para siempre. Por eso abandonaron mi padre y mis abuelos el país y no volvieron (a vivir) nunca más.
Decadencia de la Industria Argentina
Tampoco en general estaba la gente muy contenta (y con razón) con el funcionamiento de la Industria Argentina cuando yo visité el país en el 87…
A nosotros nos dijeron (no sé si sería verdad o mentira porque yo era adolescente y me creía todo lo que contaban):
- Que tardaban 10 años en ponerte un teléfono. Había cables de líneas piratas entre los edificios porque era imposible que te pusieran un teléfono y mi bisabuela (que sí tenía un teléfono viejo de los años 50) no cambiaba ni el aparato porque le daba miedo quedarse sin teléfono si lo cambiaba… Y eso que funcionaba a ratos y a veces descolgabas el receptor y no había señal.
- Tardaban años en darte un coche. Había listas de espera gigantescas y había que acudir (creo recordar que dijeron) a algún tipo de sorteo para tener la oportunidad de comprar un coche. Había poca gente con coche y los pocos que había eran muy antiguos… Una vez nos tuvimos que meter 9 personas (adultos y niños) en un coche que era como un Simca 1.000 y cuando llegamos al Obelisco la carrocería se rozaba contra el asfalto porque se hundió la parte de atrás…
- Había que hacer cola todo el día para comprar un billete de tren de Buenos Aires a Mar del Plata y, cuando te lo vendían, el pasajes costaban una millonada para el argentino medio, tanto que era la mitad de lo que ganaban en un mes.
Funcionarios apáticos
De lo de los ferrocarriles sí que me acuerdo porque fuimos a acompañar a mi padre parte del día (le dijeron que no se molestara que pagara a alguna agencia de las que pagaban a mendigos para que hicieran cola todo el día, pero él insistió en ir en persona a comprar los pasajes…)
Cuando llegamos era una sala decimonónica con un calor sofocante y en vez de aire acondicionado tenían unos ventiladores de techo de esos que tienen aspas. Las ventanillas tenían unas persianas y había unos funcionarios sumamente apáticos que nos cerraron la persiana de la ventanilla en las narices y se fueron a comer una o dos horas dejando la sala llena y una cola que daba la vuelta a la esquina.
Industria Argentina = productos soviéticos
Por lo demás, no me acuerdo de muchos más productos de la industria argentina (pública o privada, no lo sé, pero igual llevaban el sello). Recuerdo que las cosas de comer (el té, la manteca, la soda, el aceite, etc.) eran de la industria argentina y eran productos bastante estándar y me parecían poco atractivos porque estaba acostumbrado a productos de España y del resto de Europa que tenían un mejor márketing y diseño… Estos productos eran un poco soviéticos y bastante grises y aburridos.
Comida sí había (en gran abundancia), todo tipo de carne: de res, de pollo, de jamón… Mis familiares aprovechaban cualquier excusa para reunirse y preparar una enorme comida.
Locos por el dólar
Los argentinos estaban locos por toda clase de productos americanos. La Coca-Cola la anunciaban constantemente en las cadenas argentinas (que eran imposibles de ver porque era un minuto de programa por cada tres horas de anuncios). En Argentina me compré mis primeras zapatillas (tenis) New Balance que me costaron 500 pesetas (3 euros) (cuando en España costaban 10 mil pesetas, 60 euros, las mismas zapatillas).
Mi padre se compró unos trajes de Yves Saint Laurent con precios que oscilaban entre los 5.000 y 10.000 pesetas (30 y 60 euros) y una chica (ingeniera) nos dijo que eso era más de lo que ganaba en un mes … También era relativo todo porque al haber un 1.000% de inflación mensual cambiaban los precios todos los días y había que cambiar el salario a dólares a principios de mes deprisa y corriendo porque a finales de mes ya no valía nada. En cada esquina había gente vendiendo dólares y todo el mundo miraba por la ventana del coche en cada semáforo a ver “a cuánto está el dólar” ya que el cambio subía y bajaba varias veces a lo largo del día.
Vacaciones en Mar del Plata
Fuimos a Mar del Plata en el Expreso Marplatense y he encontrado este vídeo que muestra exactamente cómo era en 1987: al final mereció la pena la espera porque el tren era lujoso (aunque el nuestro iba vacío pese a los problemas para comprar los pasajes) aunque tenía todo un tufillo de decadencia “años cincuenta”.
El resto de Mar del Plata me pareció lo mismo: mucho gran restaurante con lámparas de araña y camareros de traje negro y blanco pero pocos clientes en general. En la playa sí había gente pero no salían a comer a ningún sitio y se llevaban la comida a la playa…
Argentina Rica = España Pobre (y viceversa)
Parece que hay una regla que siempre se cumple: cuando a Argentina le va bien, a España le va mal y viceversa.
En los años 40 – 60 cuando ellos estaban en pleno boom España estaba en la miseria de la posguerra y Argentina les donaba carne a los pobres españoles. Una oleada de españoles emigró a Argentina en esa época.
Luego en los 70 – 80 vino una de las peores épocas de Argentina y España arrancó su desarrollo con la época de la “cultura del pelotazo“… En 1986 se incorporó a la Unión Europea.
En 1991 – 1992 nosotros estábamos en crisis y en Argentina estaban en pleno boom liberal de Menem…
En 2000 – 2003 hubo crisis económica en Argentina y España estaba en plena expansión “del ladrillo”. Fue en aquella época cuando Aznar pronunció la ya mítica frase “España va bien”.
A partir de 2008 – 2009 nosotros estamos en una profunda crisis y Argentina va para arriba.
Parece que los destinos de los dos países nunca coinciden. Estamos condenados a siempre estar en polos opuestos y a que la riqueza de unos coincida con la pobreza de los otros. Por eso parece absurdo lo de mirar al otro y decir aquello de “fíjate estos qué mal que están”. Sobran las envidias y la mala sangre porque mirando la historia hemos tenido fortunas contrapuestas y no creo que proceda culpar al otro.
Roma no se hace en un día
De todas formas, la economía de un país es la acumulación de muchos aciertos y desaciertos a lo largo de años, de décadas e incluso de cientos de años porque el desarrollo industrial de una nación no se construye en un día…
¿Se puede decir que la intervención española en Argentina (más bien reciente y de poco impacto relativo) – por muy mala que fuera – es la culpable de todo lo que pasa en Argentina? ¿Y qué pasa con las causas más profundas que se remontan a mucho más atrás? ¿Se está convirtiendo a España en chivo expiatorio de problemas de Argentina que nada tienen que ver con España ni los españoles? ¿Hay errores de sus gobiernos y sus políticos que nos están achancando a nosotros que no tenemos la culpa?
Empresas públicas = mal servicio
Tengo que reconocer mi ignorancia en cuanto a las intervenciones recientes de empresas españolas en Argentina pero no sé si (dada la experiencia pasada) es una buena idea sovietizar la economía Argentina. Si miramos atrás… ¿Acaso era más eficiente el país cuando muchas empresas eran públicas y de la industria argentina? Mi visión desde fuera era que era todo muy burocrático, corrupto e ineficiente y nadie estaba contento. Desconozco el alcance de las recientes medidas de la Kirchner pero si es nacionalizar empresas (en el pleno sentido de la palabra nacionalizar), que no se moleste porque nunca ha funcionado. La propia Telefónica era una empresa pública en España (y un omnipotente monopolio) y no creo que a nadie en España (ni siquiera los de izquierdas) se le ocurriría decir que es preferible volver a una Telefónica nacionalizada, a una Campsa nacionalizada y todas las empresas públicas de antes (casi todas tenían muchas quejas de los usuarios y les daba absolutamente igual porque eran monopolios).
Por eso no entiendo que ahora en Argentina les haya dado por nacionalizar o estatizar empresas cuando saben perfectamente que en los 80 en Argentina ni te ponían un teléfono, ni te podías comprar un coche, ni comprar un billete de tren a Mar del Plata sin hacer una cola de varios días. Como dicen en este anuncio de la propaganda del régimen: “Vd. lo vivió: recuerde y compare”.
Conclusión
Mi opinión es que la historia nos enseña que hay empresas que funcionan mucho mejor como empresas privadas y, finalmente, no es algo siquiera político: es simplemente experiencia y sentido común. En todo caso si el estado nacionaliza una empresa tiene que ser algo excepcionalísimo. Si Repsol incumplía alguna ley: ¿no había manera de multarla o de penarla? Es lo que hacen los gobiernos normales de países normales. Si una empresa incumple la multan o procesan a los directivos pero no la nacionalizan.
También pienso que Argentina no se puede pasar el resto de su historia echando la culpa a España o a la “subversión internacional que despoja a Argentina de sus riquezas”: que miren también lo que hacen ellos bien y mal y que no intenten culpar a España de los errores de sus líderes.
Por último, las metas felices soñadas por Perón o por cualquier otra persona serían metas en aquella época, pero el mundo ha cambiado mucho desde entonces y los sueños, sueños son… Y en cualquier caso lo que faltaba ya es que España tuviera que pagar el pato por alguna meta feliz o sueño utópico del peronismo más retrógrado.





creo que ese mal rollo está viciado de falso nacionalismo argentino y español, derivado de la expropiación de YPF por parte de Argentina.
El gobierno español gestionó muy mal la crisis, atacó de la forma más violenta posible a Argentina como país. Manipuló la información para los medios locales e internacionales. Intentó (sin éxito, por cierto) movilizar a la Unión Europea, a Estados Unidos, al Mercosur y a todas las organizaciones internacionales para aislar y destruir la reputación internacional de ese país.
Realmente no ha sido la gran noticia en España lo de YPF… Creo que le han dado muchísimo más bombo allá que acá.
Le dedicaron un programa y medio en la cadena más reaccionaria — Intereconomía — en el Gato al Agua y se les acabaron los temas al poco tiempo aunque le intentaron exprimir interés informativo, todo el posible. Finalmente pienso que no se le ha dado tantísima importancia porque España tiene muchísimos problemas internos y a la gente le da casi todo igual porque estamos agotados y rendidos y ya con sobrevivir es suficiente como para preocuparse de lo que ocurra fuera de España.
Sí que fastidia un poco que estando España débil aprovechen para sacar la zarpa y arrebatarle las empresas de América Latina (Argentina no es la única) y se me hace que también hay un poco de rapiña en todo esto. No se meten con Alemania, ni con China ni con Estados Unidos… España es fácil de derrotar porque el país está derrotado y en la ruina.
Voy a informarme mejor: pero juraría que he visto traducciones norteamericanas (al inglés) de obras del chileno Neruda y de otros autores latinoamericanos en Inglaterra y no estoy seguro de que haya “versión británica” de esos libros.
No sé si existe como política editorial en el mundo “anglo” localizar versiones para cada variedad del inglés. Pienso que más bien no, que nos sirve la americana, la australiana o la que haya y que tampoco es el fin del mundo.
Si hay dinero y demanda suficiente entiendo que se haga pero si son ediciones muy limitadas no creo que puedan sacar una versión para cada país… Sería demasiado costoso y no se publicaría nada.
Tampoco nadie les impide crear sus propias editoriales. Ahora no tengo esos libros de “Federico Dostoyévski” pero estoy seguro en un 99% que eran ediciones argentinas… Y estando allí me leí las Noches Blancas porque me lo regalaron con el periódico
Saludos,
Leon
Pues me parece que ellos ya han expuesto en numerosas ocasiones cuáles son los problemas a los que se enfrentan y me parece que tienen mucha razón en muchas cosas. Yo sigo el blog desde hace bastante tiempo y entiendo que hay problemas importantes con el hecho de que los grupos editoriales más potentes sean españoles y que sean ellos quienes encarguen traducciones plagadas de localismos que a ti y a mí nos parecen un maravilloso despliegue del lenguaje familiar ibérico, pero que luego suenan raras en cada uno de los otros países que también las reciben. O el frecuente menosprecio que, aunque mucho menor en la actualidad, todavía sigue ofreciéndose a las traducciones realizadas en otras variantes del español
En mi opinión Argentina es un país de enormes traductores literarios, de hecho, esos casos que planteas casi me parecen más atribuibles a algunos traductores españoles de la vieja escuela que a los traductores de otros países de habla hispana en general.
En fin, que para criticar el quizá poco oportuno (a mi entender, claro) tratamiento de asuntos políticos en el por lo demás magnífico blog del CTLBA hay también que haber seguido su estupendo trabajo, conocer los problemas que exponen y los debates que quieren fomentar, en muchísimos casos, francamente justificados.
De nuevo, un saludo a todos.
M.
que tienen algunos motivos para no estar contentos con muchas cosas que vienen de nuestro país en materia editorial, como el hecho de tener que leer traducciones plagadas de localismos españoles o no poder traducir para su propio público.
Reconozco mi ignorancia. Sin embargo, tengo libros en casa perfectamente argentinizados de “Fedoro Dostoyévski” y de “Carlota Bronté” porque hasta el nombre lo argentinizan. Recuerdo que cuando estuve en Bs. As. quería comprarme el disco de Pet Shop Boys y lo llamaban “Actualmente” (mala traducción de “Actually”) por eso se me hizo absurdo y no me lo compré en Argentina. Porque la traducción de Actually es “Realmente” y, de todas formas, a nadie se le ocurriría traducir el título de un disco en inglés o de un autor…
Normalmente no me meto nunca en política pero esto ha sido un desahogo. Decirte que mi bisabuelo llegó a Argentina con “un dólar en el bolsillo” en la década de los 20 y en la década de los 90 mi bisabuela volvió a Europa con prácticamente nada y tuvo que vivir gracias a la ayuda de la familia.
Nada hemos ganado con Argentina: al revés. La familia que tenía perdió todo lo que tenía (y llegaron a tener bastante). Por eso ahora me ha dolido que pongan verde a Leon Hunter en un blog de Argentina acusándome de imperialista o de no sé qué cosas cuando nada es más lejano de la realidad
Tampoco me parece que España tenga tanta culpa. Argentina ya funcionaba muy mal hace tiempo y no es culpa nuestra.
Lo de “heredó” iba entre comillas porque era un uso impropio… Para más referencias puedes ver el vídeo donde la propia Isabelita explica lo del mandato constitucional.
A mí se me hace raro que la viuda (de quien sea) sea luego la presidenta. Pero, en fin, por lo menos la de ahora tiene una carrera (aunque también la acusaron de no tener un título, críticas contra las que se defendió la universidad).
En fin, normalmente no hablamos de política en este blog pero dados los ataques me ha parecido oportuno desahogarme.
Un saludo,
Leon Hunter
En primer lugar decirte que Isabelita, no “heredó” el cargo de su marido, sino que como Vicepresidente de la República y Presidente del Senado de la Nación, sucedió las funciones del presidente fallecido (es lo que se llama Acefafía Presidencial, ver http://es.wikipedia.org/wiki/Acefal%C3%ADa_presidencial_en_Argentina). No es comparable con la mujer de Rajoy, porque fué elegida con los votos de la gente. En cualquier caso, yo estoy seguro que este personaje fue la responsable de las décadas mas dramáticas y decadentes de Argentina.
Respecto al título de tu post, creo que ese mal rollo está viciado de falso nacionalismo argentino y español, derivado de la expropiación de YPF por parte de Argentina.
Vaya por delante que antes de su privatización YPF era una empresa pública ejemplar, eficiente y rentable. Lo puedes mirar en fuentes serias.
La relación de Argentina con Repsol pasó por varias etapas y todas huelen muy mal: la privatización impulsada por Carlos Menem y Felipe Gonzales (el precio fijado con conversión 1 peso igual a 1 dólar, un regalo); la venta del 25% a los Esquenazi (3.500 millones de dólares a pagar con los dividendos futuros); el proceso de abandono de inversiones y distribución de dividendos de más del 100% durante varios años; Argentina se ve obligada a importar gas y petróleo para consumo interno (y hay desabastecimiento de gas y gasolina); el descubrimiento de los pozos de Vaca Muerta; y por último, el contrato de venta de las acciones de Repsol a Sinopec.
La expropiación es una acción jurídica legal. Podríamos discutir las formas, pero no el derecho a expropiar.
El gobierno español gestionó muy mal la crisis, atacó de la forma más violenta posible a Argentina como país. Manipuló la información para los medios locales e internacionales. Intentó (sin éxito, por cierto) movilizar a la Unión Europea, a Estados Unidos, al Mercosur y a todas las organizaciones internacionales para aislar y destruir la reputación internacional de ese país. Los argentinos no daban crédito a lo que veían. Lo curioso es que el gobierno no se planteó pedir explicaciones a Antonio Brufau por su sospechosa actuación en todo esto. No. Atacó a Argentina, con sus gasolineras vacías de combustibles y con los ciudadanos pagando precio carísimos por el gas de consumo cotidiano en calefacción y cocina.
Hombre, Leon, yo creo que te estás metiendo en unas aguas un poco peligrosas con esta entrada…
. En fin, que no se enfade nadie, es tu blog y tienes derecho a publicar lo que quieras, pero si me permites, creo que siempre debería primar el “zapatero, a tus zapatos” y si tanto éste como el blog del CTLBA son blogs de traducción, pues lo lógico sería esperar un poco de coherencia con esa etiqueta.
En cualquier caso, sólo quería decir que hay algo que se obvia en la entrada que hoy publicas en cuanto a la animadversión de ese blog a todo lo español y es que hay motivos profesionales que también afectan a esa percepción de nuestro país. De hecho, aunque a veces creo que hay un ataque gratuito a cuestiones no traductológicas vinculadas con España, sí me parece que tienen algunos motivos para no estar contentos con muchas cosas que vienen de nuestro país en materia editorial, como el hecho de tener que leer traducciones plagadas de localismos españoles o no poder traducir para su propio público.
Un saludo y muchas gracias por su trabajo de difusión sobre asuntos de traducción y afines tanto al blog de Leon Hunter como al blog del CTLBA.
M.