Estos días me ha llamado poderosamente la atención la cantidad de errores (de todo tipo: ortográficos, de léxico, de fidelidad a la información…) en el diario ABC (versión digital).
Es una profusión tal de errores que hasta he pensado en crear una sección llamada “Error of the Day” en mi página de Facebook. Sin embargo, es una tarea que me desborda porque habría que crear una nueva entrada sobre errores (horrores) prácticamente cada hora dada la enorme cantidad de errores y más errores de los que adolece esta publicación digital. Es una auténtica sobredosis (escrito “sobredósis” según el ABC).
Todo empezó cuando vi un error en un horóscopo que me sorprendió porque hablaban de “actividades lúcidas [lúdicas] o laborales” y aproveché para enviar el típico chascarrillo a la página de Facebook.
Sin embargo, la cosa fue empeorando porque, al poco tiempo, Azote Ortográfico publicó una foto con una “pedazo perla” en su página de Facebook de un titular en el que el mismísimo Rey de España afirmaba que la austeridad no basta “por si sóla” para salir de la crisis.
Al poco tiempo, seguí encontrando errores (sin buscarlos mucho porque están por doquier), con ejemplos de mala redacción tan evidentes como los que se encuentran en este artículo sobre broncearse en verano con partes sin rellenar:
Otra toma de pantalla del mismo artículo:
Sin embargo, siguen llegando frenéticamente los errores de todo tipo y, en un artículo, además de unas faltas y erratas evidentes, descubrimos que también traducen (y muy mal y sin sentido) contenidos del inglés… Ejemplo de ello es el artículo donde cuentan la historia de un australiano que ha pasado “años en el agua” (pobre hombre, estará ya arrugadísimo).
Entonces nos preguntamos si además de no pasar el corrector y no tener a nadie en plantilla (al parecer) que realice las tareas de revisión, también utilizan Google Translate para hacer algunas tradus chapucillas de contenidos copipasteados de medios extranjeros:
En otro artículo de revista de prensa, el ABC nos advierte que (o “de que” según ellos, aunque no voy a entrar en esa polémica) “la industria española de viene a abajo“:
Esta frase preocupa… No solo por el contenido sino porque nos hace sospechar que lo que se viene abajo es la publicación fundada en 1903 por Torcuato Luca de Tena. Según Wikipedia, el periódico ABC tuvo como redactores ilustres a Valle Inclán, Azorín, José María Pemán, Pedro J. Ramírez, Federico Jiménez Losantos, Carlos Luis Álvarez («Cándido»), Jaime Campmany, Julián Marías o César Alonso de los Ríos, entre otros muchos.
Sin duda, ninguno de estos ínclitos personajes hubiera escrito algo tan tremendo como esta pequeña reseña que acompaña a un vídeo del periódico ABC digital. Aparte de ser una pieza pretenciosa, graciosilla, tosca y mal redactada, contiene errores de bulto:
No sé qué le depara el futuro al ABC (digital y no digital). Es curioso pero los lectores ni se inmutan pese a que esté plagado de errores… No parece que haya comentario alguno al respecto o que algún lector se haya preocupado de advertir a los redactores de los múltiples errores que se encuentran navegando por la página… Hay errores que hasta parecen de una persona que ni siquiera domina el castellano, como los que encontramos en este artículo:
En definitiva, sorprende que un periódico nacional (que antes era de los dos principales y de los mejores, tanto si te gustaba su línea editorial como si no) tenga una versión digital tan absolutamente nefasta. Me planteo todo tipo de preguntas: si el lector medio del ABC digital será idiota, si tendrá que ver con alguna fusión con otra empresa o contubernio de medios digitales, si el ABC está de capa caída, si es culpa de la crisis económica, si es una becaria (de las incompetentes) que está haciendo estragos en la redacción…
¿Qué pasa con el ABC, leñe?






Acabo de encontrar este blog por casualidad y me estoy deleitando con él – muy bueno, muy completo e interesante. !Gracias! (Perdón por la ocasional “metedura de gamba” con los símbolos, este teclado está un poco regular).
Pero a pesar de lo mucho que me estoy entreteniendo… por favor, que no tenga que ser “una becaria incompetente” la que esté plagando el ABC digital de faltas de ortografía y otros errores varios, que becarios incompetentes también los hay…
Ya sólo me queda decir que estoy completamente de acuerdo: o no saben redactar, o el espanol no es su lengua materna. (Como se puede observar, mi n con rabito tampoco aparece…)
La verdad es que es increíble que periódicos como el ABC cometan este tipo de errores, teniendo en cuenta que contarán con el servicio de unos cuantos correctores (que a saber de dónde habrán salido, visto lo visto).
Pero seguramente habrá bastante más gente que se haya dado cuenta de la cantidad de faltas que hay en sus artículos. Lo que pasa es que esa gente no se pone en contacto con el ABC para hacérselo saber y que se preocupe un poco más por su propio idioma a la hora de redactar los artículos.
Admito que yo soy de esas personas que se queja de lo mal que está traducido un libro pero no hace nada por arreglarlo. Últimamente he estado pensando en enviar algún correo electrónico a ciertas editoriales con algún comentario sobre errores de traducción que presenta algún libro, y de hecho creo que lo haré.
Espero que más gente se haya dado cuenta de los errores que presenta el ABC por todas partes y no lo haya pasado por alto.
Un saludo.
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No soy capaz DE DE creérmelo… En el titular… ¡por Dios!
Claro que todos cometemos errores y entiendo que trabajen deprisa pero por eso decimos que tiene que haber un corrector para ir corrigiendo los errores según se detecten (incluso con la versión live)… Fíjate el desinterés que les envié esta entrada por Twitter y ni siquiera se han molestado en corregir los errores que habíamos destacado… Esos errores pueden seguir circulando por FB y Twitter por los siglos de los siglos y no van a hacer nada al respecto.
Un saludo,
Leon
Es que no dan ni una:
http://www.abc.es/20100316/cultura-libros/cuando-escribo-creo-capaz-20100316.html
Brillante observador, Leon, gracias por llamar la atención de todos nosotros sobre lindeza semejante.
Lo peor de todo es que cada día nos sorprendemos menos de cosas como esta, que bien podría tildarse de catástrofe lingüística, y me vienen a la cabeza los frecuentes desplomes de la bolsa (que ahora está de moda); pues lo mismo: cuando leemos extractos, retales de expresión, vengan de donde vengan, plagados de erratas, errores ortográficos, tipográficos e incoherencias, es lo más parecido a recibir un bofetón con la mano abierta (sin anestesia, obviamente) y, por ende, caer desplomado.
Señores, somos profesionales de la lengua, por favor; se nos supone, requiere y exige (qué coño) bastante más tino. Cada día hay más cucharas de palo en la herrería del lingüista. Somos comunicadores y además tenemos a nuestro alcance infinidad de herramientas para evitar caos de esta índole.
Pues nada, compañeros traductores, intérpretes y correctores, una vez más, armémonos hasta los dientes (en especial de paciencia) y sigamos con nuestra particular batalla contra las publicaciones mediocres.
Me pasa como a Curri, que me pongo de muy mala gaita: estas son las cosas que me descomponen.
Un abrazo a todos,
Noelia
¿Que qué le pasa al ABC? Supongo que lo mismo que le pasa a El País… Estoy harta de enviar mensajes solo para que corrijan el “sendos” que pulula por doquier como sinónimo de “dos” o “ambos”, que me tiene frita. Ni caso. Hoy, sin ir más lejos, le han cambiado el nombre a un partido griego por toda la cara, vamos… “Aurora Dorada” se convierte, cuatro líneas más abajo en “Amanecer Dorado”. (Para colmo, otro lector me ha contestado al comentario con “Aurora es la diosa griega del amanecer asi que basicamente es lo mismo, no hay que buscar tres pies…”
Vamos, que si el artículo hubiera sido más largo el partido acabaría llamándose “Atardecer Rosado”… Es el periódico digital que leo con más frecuencia y no hay un solo día en que no vea errores de ortografía, de puntuación y de todo tipo. Me tienen negra.
Me apasiona ver estas cosas. Sobre todo porque, luego, en los centros educativos, sean del tipo que sean, bien que abogan por la lectura de periódicos para estar al día de lo que pasa en el mundo y, también, para aprender. De hecho, los profesores utilizan los periódicos como apoyo para el aprendizaje. Espero por el bien de la próxima generación que no utilicen el ABC porque si no lo de aprender a leer con corrección no les va a llegar nunca. Dentro de nada, encontrar a gente que lea sujeto, verbo y predicado será un lujo.
Un saludo,
Ana
Pues eso te lo rebato porque en el medio en el que trabajaba yo (en multiplataforma con webs, móviles, SMS, MMS…) todo se revisaba muchísimo… Y no fue hace tanto. Cometí un par de errores una vez y recuerdo que un gestor del proyecto me estuvo revisando todos los MMS para un cliente concreto durante bastante tiempo (al menos un año porque se lio la de Dios por dos erratas… La suerte que tengo yo…).
Lo leía todo muchísimas veces (incluso me lo llevaba en el metro a casa impreso) y lo pegaba en Word y pasaba la ortografía y me lo leía y releía hasta que me dolía la cabeza y me lloraban los ojos (y a veces lloraba de verdad – en pleno trabajo). Y si notaba un fallo en un artículo online se lo decía al compañero/a responsable o lo cambiaba yo mismo… Claro que el contenido de los móviles (mensajes) no era modificable y de ahí que fuera muy estresante porque una vez que había salido, si había algún error no había nada que hacer…
Recuerdo que había un par de señoras dedicadas a revisar todos los portales del grupo y revisaban errores de gramática y también de contenido, fallos de formato, diseño, etc.
Y cada portal tenía un encargado que revisaba los artículos (no lo hacían siempre pero, en general, llevaban un control).
Igual ahora ha cambiado pero en el periodo 2000 – 2006 era así. Por eso me extraña que ahora no haya ninguna revisión. Además nosotros no cometíamos ese tipo de errores tan graves como los que hay ahora… Si acaso alguna cosa de concordancia, de un acento, un signo de puntuación… Pero estos se pasan. Y, que yo sepa, siempre ha habido asignatura de redacción y de lengua española en periodismo y en las dos se enseña gramática y redacción.
Si lo han borrado del plan de estudios ahora, no lo sé, pero antes se exigía mucho.
Un saludo,
Leon Hunter
Yo, por cuestiones de trabajo, me paso el día lidiando con textos periodísticos y estos errores que muestra la entrada son pequeños comparados con los que veo a diario. Normal, teniendo en cuenta que los plazos con los que se trabaja son cada vez más breves. Además, hay que tener en cuenta que la publicación electrónica de noticias exige más inmediatez si cabe. Y para rematar, una amiga mía que estudió periodismo me comentó que en la carrera no daban ninguna asignatura de lengua u ortografía. Eso por no hablar de que hasta el mejor escribano echa un borrón, y a cualquiera se le puede escapar una errata (o varias) incluso habiendo leído el texto muchas veces.
La puntuación brilla por su ausencia… Iba a poner otro ejemplo de artículo sin puntuación pero al final no lo puse por no aburrir
Hay artículos enteros con espacio delante de las comas (y no detrás), sin puntuación entre el final de la frase y el comienzo de la siguiente, “encabalgamiento brusco” (por llamarlo de alguna forma) de frases que se cortan o comienzan en lugares donde no deberían comenzar o acabar normalmente, puntos de sobra en diversos lugares, etc.
Van adosando frases así:
Esto es una noticia de ABC DIGITALAyer la responsable de comunicación declaróQue no se puede seguir asíCon tanto error que hace imposible ,leer nuestros artículosABCMADRID..
Saludos,
Leon
Mira, justo ayer me quejaba en Twitter de haber visto EEUU en todo el titular del ABC. Es que se me quitaron las ganas de seguir leyendo. Por no hablar del enfado que me cogí. Creí que eso de la mala redacción era solo obra de El Mundo, pero veo que el virus se está paseando por todas las redacciones y está afectando las mentes de esos profesionales que ya no son ni capaces de hacer clic sobre un icono para que el Word les corrija todo de forma automática… O, a lo mejor, el virus les ha borrado a todos el corrector de Word… ¿Quién sabe?
Ahora solo necesitamos que todo esto llegue al ABC, que se den cuenta que no es que falte una comita sin importancia o que hayan puesto un «solo» con acento porque se les ha escapado (o porque, simplemente, no están de acuerdo con la norma). No, esto es mucho peor, es la reputación de un periódico que, aunque tiene una ideología bastante alejada a la mía, creo que, hasta ahora, era uno de los pocos periódicos españoles que tiene historia y que siempre han conservado ese poquito de «lenguaje correcto». De hecho, un amigo mío japonés que hablaba un español increíble (que ya quisieran muchos españoles) me contó que aprendió muchísimo vocabulario leyendo ABC, y que había probado también con El País o El Mundo, pero el primero utilizaba palabras más cultas y, por eso, le gustaba más. Una pena que ahora acabe así…
Pues sí, es inadmisible.
Hasta no hace tanto tiempo, ABC era uno de los periódicos mejor escritos de España. En mi caso, podía estar más o menos de acuerdo con su enfoque, pero me rendía a lo evidente. Ahora, sin embargo, se ha convertido en una muestra más de que las prisas nunca son buenas consejeras, para empezar. Asimismo, se nota a legua que se ha prescindido de los correctores y, como guinda del pastel, se pone de manifiesto una vez más que la formación ortotipográfica de los redactores deja muchísimo que desear.
Mi lado de correctora se pregunta constantemente si esto tendrá arreglo.
Saludos,
Rocío.