Marketing para traductores: tarifas para clientes directos y particulares
Recientemente he estado mirando una página de una traductora y una cosa me ha sorprendido y es que hay un abismo entre cómo los traductores presentan la información sobre precios y cómo los clientes quisieran ver esa información sobre precios.
Lo que dicen los traductores:
En casi todas las páginas de traductores al hacer clic sobre la sección de presupuestos nos encontramos con algo así:
TRADUCTOR 1:
“El precio de las traducciones juradas depende de muchas circunstancias, entre los que se encuentran:
- El número de palabras
- El nivel de dificultad del texto
- El formato del texto
- La urgencia o el plazo del texto.”
CASO 2:
En la página de otra traductora, dice lo siguiente:
“Las tarifas de traducción se establecen por palabras en función de:
- Grado de especialización del texto: Cuanto más general sea el texto, menor será el coste.
- Volumen del pedido: Se aplica un descuento con volúmenes grandes.
- Plazo de entrega: Los pedidos con carácter urgente tendrán un coste adicional.
Lo que quieren saber los clientes:
Cuando me escriben los clientes utilizando el formulario de contacto, lo que dicen es:
“Tengo un certificado de nacimiento y me gustaría conocer el presupuesto total.”
Los clientes no saben de (ni preguntan tampoco acerca de):
- Niveles de dificultad del texto, no saben si el texto es difícil o fácil;
- De plazos (¿un cliente sabe si un plazo es urgente o no? ¿sabe cuánto traducimos por día si no se lo hemos dicho en ningún sitio?)
- De formatos (¿un cliente sabe si un formato es difícil o no? ¿sabe qué programas utilizamos o no para traducir y los problemas de formato que puede ocasionar el uso de tales programas?)
- De volúmenes (¿sabe el cliente cuántas palabras traduce de media un traductor?)
Hay pocas página donde se dé alguna información sobre esto y parece que la información contenida en las páginas de traductores va dirigida a compradores expertos, que serían personas de departamentos de traducción, de agencias de traducción, otros traductores… Son compradores que tienen un conocimiento del mercado y de la labor de los traductores para los que tiene sentido esa información.
Me he encontrado – incluso – con páginas web de traductores donde van más lejos y añaden listas y listas de “depende des“. Incluso se niegan a dar una aproximación y dicen “cobro por palabra final pero la verdad es que ni idea de cuántas te van a salir, ya veremos“.
Estas estrategias de venta bien pueden valer para el consumidor especializado (que sabrá más o menos las palabras finales que pueden salir) pero no son en absoluto válidas para el cliente directo de empresa o para los clientes particulares. De hecho, lo más seguro es que los directos y particulares huyan de las páginas llenas de “depende des” y “ya veremos” porque no les inspira nada de confianza. Pero nada, nada.
Imagínate que eres un consumidor
Imagínate que eres un consumidor… Voy a poner dos ejemplos no relacionados con la traducción.
CASO 1.
Pasas por delante de un escaparate y ves unos vestidos preciosos. No viene ningún precio en la prenda, ni hay etiquetas en ninguna de las que se venden en la tienda.
Si eres como yo, ni entrarías en la tienda… Yo nunca entro en tiendas de ropa cuando no vienen los precios.
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